En la industria química, los residuos a menudo son la consecuencia de un control de procesos incorrecto o de lotes defectuosos. En este caso, los datos precisos obtenidos de la tecnología de medición pueden ser de ayuda. Los sensores de VEGA ayudan a monitorizar con precisión las reacciones químicas y a minimizar los subproductos.
Un ejemplo es la dosificación de materias primas: los sensores de nivel miden la cantidad exacta de material en los depósitos y evitan una dosificación excesiva que desperdicie materias primas. Los sensores de presión proporcionan datos en tiempo real sobre los parámetros críticos en los reactores, para que los procesos puedan controlarse de cerca. El resultado: menos residuos y mayor eficiencia.
Los sensores de VEGA también contribuyen al almacenamiento de materias primas; ayudan a gestionar de forma óptima los niveles de stocks, a evitar un exceso de material y a reducir las pérdidas.
Ejemplos prácticos de bajo consumo de recursos
En general, los sensores de VEGA permiten aumentar la eficiencia, lo que ofrece ventajas tanto económicas como ecológicas.
Hidrógeno: precisión y fiabilidad para la transición energética
El uso del hidrógeno es fundamental para la descarbonización de la industria química y la transición energética. Las propiedades especiales del hidrógeno, como su baja densidad y sus presiones y temperaturas extremas, imponen grandes exigencias a la tecnología de medición.
Los sensores de VEGA, como los instrumentos de medición de nivel radar, monitorizan los depósitos de hidrógeno que funcionan a alta presión o a temperaturas de hasta -253 °C. Permiten un control preciso de las cantidades almacenadas y, por tanto, son insensibles a las oscilaciones en la presión y la temperatura. Los sensores de presión, que pueden medir presiones de hasta 1000 bar, desempeñan un papel esencial en la manipulación segura del hidrógeno comprimido o licuado.
Los sensores de VEGA también realizan una importante contribución en la electrólisis, la tecnología clave para producir hidrógeno verde. Monitorizan parámetros críticos como la presión y la temperatura, y permiten una producción eficiente y estable.
CCS: captura de CO₂ para un futuro respetuoso con el medioambiente
La captura y el almacenamiento de CO₂ (CCS, por sus siglas en inglés) es esencial para reducir las emisiones de la industria química. Los sensores de VEGA garantizan que estos procesos se ejecuten de forma segura y eficiente.